La cadena iraní de noticias en árabe, Al-Alam, ha informado este martes que el llamado Movimiento Nuredin al-Zinki, al que Washington considera “moderado” y lo apoya, ha atacado una parte antigua de la referida ciudad con gas coloro.
Al menos 8 civiles han muerto por inhalar la sustancia venenosa, mientras otras han resultado heridas y sufrieron intoxicaciones y asfixia.
Desde el estallido del conflicto en Siria en 2011, las autoridades locales han denunciado un sinfín de casos de ataques con agentes químicos y prohibidos por parte de los grupos extremistas apoyados por EE.UU. y otros países de la región, como Catar y Arabia Saudí.
También el pasado 2 de agosto, el Centro ruso para la reconciliación en Siria señaló que el citado grupo terrorista lanzó un ataque con gas tóxico contra un distrito residencial en Alepo, donde perecieron 7 personas y que otras 23 fueron hospitalizadas.
El mes pasado, los integrantes del referido grupo, que reciben suministros de armamento de EE.UU., aparecieron en un vídeo en el que decapitan a un niño palestino de 12 años, acusado de apoyar al Gobierno sirio en una región de la citada provincia.
En cuanto al acceso de terroristas a agentes químicos, el Departamento de Seguridad e Inteligencia de Europa (DECI, en inglés) denunció en mayo que Arabia Saudí suministró armas químicas al grupo terrorista Frente Fath al-Sham, el antiguo Frente Al-Nusra, que se desligó de Al-Qaeda.
En las últimas semanas, Alepo, la segunda ciudad en importancia en Siria, es escenario de feroces combates entre las tropas sirias y la coalición Yeish al-Fath, compuesta por decenas de grupos terroristas, que intentan romper el cerco que ha impuesto el Ejército sirio sobre sus posiciones en el este de Alepo.
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