Según el informe, la misión de la Fuerza de la ONU de Observación de la Separación (UNDOF, por sus siglas en inglés), durante el periodo de marzo a mayo de 2014, detectó contactos entre los terroristas de Frente Al-Nusra, rama siria de Al-Qaeda, y el ejército israelí en los altos de Golán, en particular durante cruentos enfrentamientos entre el Ejército sirio y las bandas extremistas.
La fuente indicó que las fuerzas de la ONU vieron que los terroristas que transportaban 89 heridos en los altos de Golán, mesetas bajo la ocupación israelí. Además, los llamados rebeldes ingresaron a 19 de sus colegas heridos en los hospitales israelíes, donde dos de ellos murieron por la gravedad de sus heridas.
El documento de las Naciones Unidas además, citó declaraciones de Mohammad Qasim, un activista sirio de la oposición en la provincia de Al-Quneitera (suroeste de Siria), incluido los altos de Golán.
Qasim reveló que en septiembre de 2014, cuando los grupos terroristas intentaban ocupar Al-Quneitera, un líder de Frente Al-Nusra, llamado Abu Dardaa, coordinó tales operaciones con el ejército israelí.
Las fuerzas israelíes proporcionaron al Frente Al-Nusra mapas de la zona fronteriza y de puestos estratégicos del Ejército sirio en la región. "Durante los enfrentamientos, las fuerzas israelíes bombardearon ferozmente muchos de los puestos del Gobierno sirio, derribando un avión de combate sirio que estaba tratando de impedir el progreso de los combatientes", añadió Qasim.
El informe de la ONU hizo estas revelaciones mientras que se ha revelado en reiteradas ocasiones el apoyo que da el régimen de Israel a los grupos terrorista que operan en Siria.
Desde 2011, cuando comenzó la crisis en Siria, el régimen de Tel Aviv proporciona servicios médicos a terroristas que resultan heridos en el campo de batalla contra el Gobierno del presidente Bashar al-Asad.
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