En una carta enviada por la Cancillería siria para el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, Damasco recuerda que los atentados mortales en Siria, la mayoría saldados con la muerte de civiles, son ejecutados por grupos terroristas financiados y apoyados directamente por los tres mencionados países.
Al mismo tiempo advierte de que ninguno de estos países es serio en la lucha contra el terrorismo y, por esta razón, ha urgido a la comunidad internacional a reconsiderar su relación con estas naciones y castigarlas por su apoyo al terrorismo.
Estos ataques terroristas evidencian la relación entre los grupos armados con los países que tratan de pintar de opositores moderados a los terroristas”, se lee en la misiva.
El Gobierno sirio también se refiere a la situación actual en Siria, en especial en la provincia de Alepo (noroeste), y advierte de que los terroristas, por órdenes de sus patrocinadores regionales, hacen todo lo posible para socavar la tregua con miras a evitar que se consiga un acuerdo político y el retorno de la paz a Siria.

Los elementos armados que estos países y sus aliados tratan de mostrar como “rebeldes moderados” son en realidad los mismos terroristas que atentan contra los civiles en Siria, recuerda la nota.
“Estos ataques terroristas evidencian la relación entre los grupos armados con los países que tratan de pintar de opositores moderados a los terroristas”, se lee en la misiva.
Desde el comienzo de la crisis siria en 2011 el Gobierno sirio ha acusado en varias ocasiones a Turquía, Arabia Saudí, Catar y otros países regionales y occidentales de proveer apoyo a los grupos extremistas que luchan con el fin de derrocar al Gobierno del presidente sirio Bashar al-Asad.
Como consecuencia de la crisis siria entre 270.000 y 470.000 personas han muerto, según distintas fuentes.
hgn/ncl/hnb