“Hay un incremento en la actividad de las Fuerzas Armadas de los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte [OTAN] en el territorio de Ucrania y el mar Negro, en las inmediaciones de las fronteras rusas”, denunció la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, en un comunicado publicado en el sitio web del Ministerio de Asuntos Exteriores del país euroasiático.
Asimismo, conforme al texto, Zajárova lamentó que actualmente Kiev “sigue atrayendo nuevas fuerzas y armas a la línea de contacto en la región de Donbás y violando el alto el fuego”.
Esto mientras últimamente se volvieron sistemáticas las violaciones del alto el fuego en esa región del este de Ucrania, una medida acordada en julio de 2020 por el grupo de contacto sobre la resolución del conflicto.
En otra parte de la nota, la Cancillería rusa alude a la “agresiva campaña de información lanzada recientemente por Ucrania y varios países occidentales” contra Moscú, mediante la cual tratan de acusar al país euroasiático de una escalada de las tensiones.
De acuerdo con el texto, Rusia considera tal política una serie de acciones para “desviar la atención de los propios preparativos militares de Kiev en Donbás”, así como para “el sabotaje ucraniano de la implementación de los acuerdos de Minsk y un aumento de la actividad militar de los países de la OTAN en Ucrania”.
Según la diplomática rusa, la Alianza Atlántica sigue prestando “apoyo financiero y logístico a las Fuerzas Armadas de Ucrania” y, además, continúa suministrando armas letales y entrenando a personal militar ucraniano.
Las relaciones entre Moscú y Kiev se deterioraron, sobre todo, cuando la península de Crimea se reincorporó a Rusia tras un referéndum en marzo de 2014. Más del 96 % de los crimeos votó a favor de la incorporación a la Federación Rusa.
Kiev y sus aliados occidentales insisten en acusar a Moscú de interferir en los asuntos internos de Ucrania. Rusia, que achaca al Occidente, con EE.UU. a la cabeza, el incitar a Kiev a iniciar un nuevo conflicto con los independentistas de Donbás y en sus fronteras, advierte que una nueva guerra en esa región podría destruir Ucrania.
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