“Las denuncias no funcionan con Israel, la respuesta a la anexión debe ser efectiva boicoteándolo y reconociendo al Estado palestino dentro de las fronteras de 1967 y con Al-Quds (Jerusalén) como su capital”, ha indicado este lunes Mohamad Shtayeh.
Durante una rueda de prensa celebrada en Ramalá (norte de la Cisjordania ocupada), Shtayeh ha denunciado los planes de Israel para anexionarse el valle del Jordán, que representa el 28 % de Cisjordania y es una tierra fértil, rica en aguas subterráneas.
Esta región es el punto de anexión de Palestina con Jordania y el mundo entero, ha agregado, antes de aseverar que el valle del Jordán, como Al-Quds y la Franja de Gaza, se considera como una base geográfica para el Estado palestino.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su exrival en las elecciones Benny Gantz, sellaron el pasado abril un pacto para acabar con el largo bloqueo político en Israel, y acordaron, entre otros asuntos, proceder a la anexión de extensas partes de la ocupada Cisjordania a partir de julio próximo, una gestión que fue rechazada tanto por los palestinos como por la comunidad internacional.
Ante tal situación, el primer ministro palestino ha exigido al mundo árabe, África, Europa y la comunidad internacional, en general, que adopten una posición firme ante Israel para poder impedir que el régimen sionista materialice su plan expansionista en los territorios ocupados.
Frente a los complots usurpadores de Netanyahu, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, ha advertido que anulará todos los acuerdos con Israel y aumentará la lucha contra la ocupación.
Israel sigue con sus planes expansionistas con la luz verde de EE.UU., pese a que varias resoluciones internacionales, incluida la aprobada el 6 de mayo de 2004 por la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), rechazan la soberanía israelí sobre los territorios ocupados desde 1967.
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