“Algunos me consideran a mí como el culpable de la caída de Mosul (capital de la provincia norteña de Nínive) (…) Lo ocurrido en Mosul no fue una batalla porque el Ejército se encontraba preparado y teníamos 43 mil policías armados (…) fue una conspiración iniciada desde Ankara y Erbil”, ha afirmado Al-Maliki.
Algunos me consideran a mí como el culpable de la caída de Mosul (capital de la provincia norteña de Nínive) (…) Lo ocurrido en Mosul no fue una batalla porque el Ejército se encontraba preparado y teníamos 43 mil policías armados (…) fue una conspiración iniciada desde Ankara y Erbil”, ha afirmado el ex premier iraquí Al-Maliki.
En declaraciones ofrecidas durante una rueda de prensa en Teherán, capital persa, el titular iraquí ha dicho que en el siguiente paso de este complot, el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) inició y extendió sus operaciones en el país.

Según Al-Maliki, Daesh proviene del grupo terrorista Al-Qaeda, surgido años antes y apoyado por Arabia Saudí; y grupos terroristas como Taliban, el Frente Al-Nusra y Boko Haram forman parte de Al-Qaeda.
Hablando sobre los resultados de una investigación realizada por el Parlamento de Irak que evidencian la implicación de 36 altos cargos, incluido Al-Maliki, en la caída de Mosul, este funcionario iraquí ha recordado las divergencias internas del comité investigativo y cuestionado la certeza de los resultados.
“Siempre he estado al lado de los chiíes, suníes y kurdos. Los que elaboran estas acusaciones tienen que responder que si las políticas del Gobierno central han aumentado el terrorismo o las de la región del Kurdistán que, incluso después de sus presiones para cambiar el premier del país (en 2014) todavía no ha cambiado sus políticas”, ha recalcado.
En este mismo contexto, ha recordado la retirada de fuerzas kurdas de sus posiciones tras el inicio de los ataques del EIIL en Mosul, en junio de 2014, y denunciado su entonces rechazo a luchar contra ese banda, so pretexto de que los terroristas atentaban contra Al-Maliki y los chiíes.
Por otro lado, ha mencionado las agresiones de Turquía contra la región norteña de Irak, con la excusa luchar contra EIIL y subrayado que “Turquía es el mayor patrocinador de Daesh y Al-Qaeda; de manera que si no hubiera sido por Turquía y Arabia Saudí, no habría surgido Daesh”.
De acuerdo con Al-Maliki, con el rechazo de Europa al ingreso de Turquía al bloque comunitario, las autoridades turcas han recurrido a la región de Oriente Medio y buscan aplicar sus planes y políticas expansionistas en Siria e Irak.
En cuanto a las críticas contra las fuerzas populares Al-Hashad Al-Shabi, el ex primer ministro de Irak ha indicado que estas críticas se deben a los avances de este grupo contra los elementos terroristas en diferentes partes del país, e incluso “es el poder de Al-Hashad Al-Shabi que impide la intervención de Turquía en Irak. Si no hubiera Al-Hashad Al-Shabi y la ayuda de Dios, sin lugar a dudas, caería Irak”.
Con respecto a las reformas anunciadas por el actual primer ministro del país, Haidar al-Abadi, Al-Maliki ha destacado la necesidad de estas reformas desde hace muchos añosy los problemas para su aplicación debido a las crisis y los problemas internos y externos que azotaban el país.
“No importa si abandono mi cargo (de vicepresidencia del país), ya que debido a los 103 escaños en el Parlamento, nuestro partido (el Partido Islámico Dawa) es muy poderoso. Si estos puestos obstaculizan el proceso de las reformas en el país, nosotros respetamos la decisión tomada” por el premier.
Al final de sus afirmaciones, Al-Maliki ha agradecido los apoyos de la República Islámica de Irán a Irak; y ha resaltado el orgullo de los iraquíes por los apoyos ofrecidos por parte de Teherán, para después relevar el destacado papel de Irán en la región de Oriente Medio.
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