• Informe Chilcot: El Reino Unido invadió Irak a partir de datos erróneos
Publicada: miércoles, 6 de julio de 2016 13:02
Actualizada: miércoles, 6 de julio de 2016 20:56

El expremier británico Tony Blair invadió Irak en 2003 a partir de datos erróneos de los servicios de inteligencia, prometiendo seguir a EE.UU. ‘pasara lo que pasara’.

Así lo revela una investigación oficial sobre la participación británica en la guerra de Irak difundida este miércoles. La investigación, presidida por el diplomático John Chilcot, se puso en marcha en 2009, pero la publicación del informe final se había postergado en repetidas ocasiones.

"Ahora está claro que la política respecto a Irak se realizó a partir de datos y valoraciones defectuosos. Estos no fueron cuestionados, pero deberían haberlo sido", dice Chilcot en su informe.

Ahora está claro que la política respecto a Irak se realizó a partir de datos y valoraciones defectuosos. Estos no fueron cuestionados, pero deberían haberlo sido", ha dicho el diplomático John Chilcot, quien encabezó una investigación oficial sobre el papel del Reino Unido en la invasión de Irak.

Según el informe, Londres no tenía suficientes motivos legales para invadir Irak, y la evaluación de la amenaza de las armas de destrucción masiva de Irak se presentó con una certeza que no estaba justificada.

Asimismo, la investigación asegura que el Reino Unido fue a esa guerra antes de agotar "las opciones de un desarme pacífico" del régimen de Sadam Husein, y pese a que ese régimen no representaba ninguna amenaza inminente.

Tropas del Reino Unido durante la invasión liderada por Estados Unidos a Irak.

 

La invasión británica de Irak terminó en pactos humillantes con milicias locales que atacaban a sus tropas, de manera insatisfactoria. "Fue humillante el hecho de que el Reino Unido llegara a una posición en la que un acuerdo con un grupo de milicianos, que habían atacado a las fuerzas del Reino Unido de manera activa, fuera considerada la mejor opción disponible. El papel militar del Reino Unido en Irak acabó de manera muy alejada del éxito", subraya Chilcot.

Según el informe, Blair, primer ministro británico en 2003, fue informado de antemano de que la invasión de Irak aumentaría la amenaza terrorista al Reino Unido. "También fue avisado de que una invasión provocaría que las armas iraquíes y las capacidades militares pasaran a manos de los terroristas", añade.

EE.UU. y sus aliados invadieron Irak en marzo de 2003 —so pretexto de que en dicho territorio había armas de destrucción masiva que debían ser destruidas, aunque luego se vio que ni siquiera existían— y oficialmente retiraron sus tropas en 2011. Cerca de 200.000 soldados y civiles fallecieron a causa de la guerra que provocó el derrocamiento del régimen de Saddam Husein. Según el Ministerio de Defensa del Reino Unido, 179 militares británicos murieron durante la guerra en Irak.

De acuerdo con el informe el 28 de julio de 2002, Blair escribió al entonces presidente de EE.UU., George W. Bush, dándole garantías de que estaría con él "pasara lo que pasara".

aaf/mla/nal