“Cuando hablamos de una intrusión cibernética significativa como esta, estamos hablando de los niveles más altos del Gobierno”, ha dicho el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes, al sostener en declaraciones a la cadena MSNBC que, “en última instancia”, Putin es “el funcionario responsable de las acciones del Gobierno ruso”.
Asimismo, ha subrayado en referencia a la supuesta “intervención” rusa que no cree que “cosas de esa importancia” sucedan en el Gobierno de Moscú “sin que Vladimir Putin lo sepa”.
Por su parte, la Inteligencia estadounidense también cree que el mandatario ruso estuvo directamente involucrado en los ciberataques contra el proceso electoral en el país norteamericano, según varias informaciones de las cadenas de televisión NBC, CBS y ABC divulgadas este mismo jueves con base en declaraciones de funcionarios, bajo condición de anonimato.
Conforme lo indicado por NBC, los funcionarios de inteligencia están convencidos de que Putin se involucró personalmente en una campaña “encubierta de ataques cibernéticos rusos” para tratar de interferir en las elecciones presidenciales de EE.UU. del pasado 8 de noviembre.
La semana pasada, la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés) anunció haber concluido que Rusia intervino en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, a favor del candidato republicano Donald Trump, hecho que el mandatario electo calificó de “ridículo”.
Sin embargo, la acusación de la Casa Blanca ha sido rechazada hoy jueves por Moscú. “Los absurdos no se basan en ningún fundamento”, ha declarado Dimitri Peskov, portavoz del Kremlin.
Durante la campaña electoral estadounidense, Rusia se convirtió en blanco de las acusaciones de la actual Administración del presidente saliente, Barack Obama, y de la excandidata presidencial Hillary Clinton, quien acusó al Kremlin de tratar de favorecer a Trump en la carrera por el Despacho Oval.
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