• Un minero trabaja en una reserva de litio en Bolivia.
Publicada: jueves, 16 de marzo de 2017 9:52
Actualizada: jueves, 16 de marzo de 2017 11:13

Latinoamérica tiene las mayores reservas de litio del mundo, entre el 58 y el 96 % del total conocido. Allí está el futuro del ‘petróleo blanco’.

Hace un par de décadas era un metal casi irrelevante. Hoy es indispensable para el mercado tecnológico. Lo llaman el ‘oro blanco’. Alimenta las baterías de nuestros ordenadores, ‘smartphones’ y aires acondicionados. No sólo eso. Ahora incluso hace moverse a nuestros automóviles. El litio es considerado por Goldman Sachs como la ‘nueva gasolina’.

Tres países latinoamericanos están de enhorabuena: Chile, Bolivia y Argentina aglutinan el 58 % de las reservas de este mineral, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Conforman el llamado ‘triángulo’ del litio. Se debaten entre las expectativas de quienes ya se ven convertidos en la nueva Arabia Saudí y quienes piden calma ante un mercado con interrogantes.

En el marco de un incremento exorbitante de la demanda de litio, resulta claro que estamos frente a la aparición y posible consolidación en los próximos 20 años del nuevo centro energético del planeta”, reflexiona Juan Carlos Zuleta, experto boliviano en el mercado del mineral.

La perspectiva de que el litio suponga un ‘boom’ financiero para las tres economías se basa en la evolución de su precio. Una tonelada de litio se cotizaba a 1.670 euros en 1998. El pasado año ya alcanzaba los 7.200 euros. Estos días ha subido hasta los 8.600 euros la tonelada, informó el miércoles de la semana pasada el diario El Confidencial.

“En el marco de un incremento exorbitante de la demanda de litio, resulta claro que estamos frente a la aparición y posible consolidación en los próximos 20 años del nuevo centro energético del planeta”, reflexiona Juan Carlos Zuleta, experto boliviano en el mercado del mineral, quien también cree que la demanda se va a triplicar debido a la aparición de los vehículos eléctricos, incluidos autobuses, que hacen uso de baterías alimentada por litio.

El mayor espaldarazo al mineral lo dio en abril de 2015 el empresario sudafricano Elon Musk, líder de Tesla Motors, el mayor fabricante de coches eléctricos del mundo: “Para producir 500.000 vehículos al año, básicamente necesitamos absorber toda la producción de litio del mundo”, dijo entonces. Su proyecto de baterías para almacenar la energía solar podría hacer aumentar aún más la demanda.

La oferta está creciendo espectacularmente. Los consorcios extractores intentan igualar las exigencias del mercado. En 2008 se producían 27.400 toneladas de litio en el mundo. En 2020 serían 60.000 toneladas, según las proyecciones de las compañías del sector. La empresa de análisis Allied Market Research calcula que el mercado de las baterías de litio alcanzará los 46.000 millones de euros en 2022, teniendo en cuenta todos los factores.

mjs/ncl/nal