“La historia nos muestra que las sanciones pueden tener un efecto devastador para la población civil”, ha alertado este jueves Tomás Quintana, relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los derechos humanos en Corea del Norte.
En declaraciones ante el Comité de Derechos Humanos de la Asamblea General del organismo internacional, el experto —independiente— ha alertado de que las sanciones a Corea del Norte suponen un embargo de medicamentos para pacientes con cáncer, así como de equipos vitales para los discapacitados del país.
Asimismo, ha avisado de los obstáculos mayores a los que se enfrentan ahora los agentes de ayuda humanitaria de Corea del Norte, debido a las sanciones, para obtener suministros y llevar a cabo transacciones financieras.
La historia nos muestra que las sanciones pueden tener un efecto devastador para la población civil”, ha indicado ha alertado Tomás Quintana, relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los derechos humanos en Corea del Norte.
“Estoy preocupado por la posibilidad de que estas sanciones tengan un efecto negativo en sectores vitales de la economía y, por lo tanto, una consecuencia directa en el respeto de los derechos humanos”, ha señalado el diplomático argentino.
Además, en un informe escrito elevado al Comité, el experto ha informado que un 41 % de la población norcoreana está subalimentada y que la escasez alimentaria crónica se ha visto agravada por inundaciones y sequías.
Las sanciones a Corea del Norte han sido endurecidas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) en respuesta a los ensayos nucleares y balísticos de Pyongyang. Entre ellas se incluyen bloqueos de mercancías y tecnologías vitales, con usos tanto civiles como militares.
Pyongyang, que sostiene que su escalada militar es una respuesta a las amenazas bélicas de Washington, ha advertido de que las sanciones del CSNU pueden poner en riesgo la supervivencia de sus ciudadanos, especialmente de los niños.
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