La Cancillería china ha entregado este lunes una protesta oficial al Gobierno de Estados Unidos por la aprobación de una ley que permitirá a buques de guerra estadounidense desplazarse a Taiwán.
El anuncio se ha producido después de que el Congreso de EE.UU. haya aprobado un proyecto de ley de gastos para el Departamento de Defensa estadounidense (el Pentágono), que contempla la posibilidad de desplegar buques y destacamentos a Taiwán.
“China se opone firmemente a cualquier forma de intercambio oficial y contacto militar entre Estados Unidos y Taiwán”, ha declarado el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lu Kang, en una rueda de prensa en Pekín, la capital.
El funcionario chino ha detallado que por medio del mencionado canal diplomático, Pekín ha hecho “severas reprimendas” a Washington.
China se ha opuesto desde hace tiempo a cualquier ayuda militar de EE.UU. a Taiwán, pues lo considera una provincia de su territorio.
China se opone firmemente a cualquier forma de intercambio oficial y contacto militar entre Estados Unidos y Taiwán”, declara el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lu Kang.
La ley presupuestaria del Pentágono, que es para el año fiscal 2018, contiene una sección sobre Taiwán, que le autoriza a EE.UU. proporcionar entrenamiento militar a los efectivos del Ejército taiwanés.
Una enmienda al proyecto de ley ordena al Pentágono presentar un informe al Congreso sobre la factibilidad de restablecer las llamadas portuarias entre las marinas de Estados Unidos y Taiwán.
Por ello, la Cancillería del gigante asiático ha solicitado a Washington reconocer plenamente que los artículos pertinentes en la ley son gravemente dañinos para las relaciones bilaterales entre ambos naciones.
Esta colaboración del Pentágono con el Ejército taiwanés ya existió con anterioridad, en concreto hasta 1979, cuando EE.UU. inició las relaciones diplomáticas con China.
A principios de julio, la Administración de Trump aprobó la venta de armas a Taiwán por valor de 1300 millones de dólares, y en consecuencia, Pekín urgió al inquilino de la Casa Blanca a que desista de materializar la medida.
En otras ocasiones, China le ha alertado a Washington que la política de ‘Una sola China’ no es negociable y, al mismo tiempo, le ha pedido a EE.UU. reconocer “el alto grado de sensibilidad” frente al tema de Taiwán.
krd/ctl/tas/rba