Se trata de la comunidad de Caimanes, 270 kilómetros al norte de Santiago, capital de Chile. Se sienten estafados por todos. Demandan penalmente nada menos que a sus antiguos abogados por prevaricación. O sea, por propiciar un desenlace injusto al diferendo entre la comunidad y el grupo económico más potente de Chile, de la familia Luksic.
El bufete actualmente demandado consiguió en 2014 un histórico fallo de la Corte Suprema que obligaba a la minera de cobre Los Pelambres a devolver el curso de agua arrebatado por la mina, o de lo contrario destruir el tranque.
Los mismos abogados propiciaron más tarde un avenimiento, más favorable a la empresa. La comunidad se dividió.
Los demandantes rechazan la existencia misma de un acuerdo. Lo que suceda en Caimanes repercutirá en casos similares en todo Chile.
Alejandro Kirk, Santiago.
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