• Los presidentes de Rusia y Filipinas, Vladimir Putin (izda.) y Rodrigo Duterte, respectivamente, se estrechan la mano durante una visita a Lima, capital peruana, 19 de noviembre de 2016.
Publicada: jueves, 24 de noviembre de 2016 0:52

El presidente de Filipinas dijo que su par ruso, Vladimir Putin, se ofreció a venderle armas, después de que cancelara la compra de rifles a EE.UU.

Fue el pasado 7 de noviembre cuando el mandatario filipino, Rodrigo Duterte, anunció la cancelación de un contrato para la compra de 26.000 rifles de asalto a Estados Unidos, una semana después de que el Pentágono suspendiera su venta a Manila.

La medida fue adoptada después de que el senador Ben Cardin, el principal demócrata en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE.UU., criticara a la Casa Blanca por proporcionar armas a Filipinas pese a las preocupaciones que hay por las violaciones de los derechos humanos en dicho país.

Putin me dijo (…) si no puede comprar armas en otro lugar, recurra a mí", señaló el jefe de Estado filipino, Rodrigo Duterte.

Duterte, irritado por las constantes críticas de Washington a su campaña antidroga en Filipinas, prometió entonces encontrar “otra fuente más barata y de la misma calidad” para hacerse con los rifles de asalto que necesita su país; aseguró que buscaría sustituir a EE.UU. por Rusia y China en la compra de armas.

Hablando el miércoles con periodistas a su llegada a Filipinas procedente de Perú, donde asistió a la Cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, APEC, Duterte dijo que estaba explorando "otras transacciones potenciales que ofrecen mejores ofertas y términos más ventajosos", mientras se estaba revisando el tratado de la compra de rifles a Estados Unidos.

"Putin me dijo (…) si no puede comprar armas en otro lugar, recurra a mí", señaló el jefe de Estado filipino, agregando: “Si él (Cardin) no quiere que seamos aliados, entonces acudiremos a Rusia y China”.

En Perú, el sábado, 19 de noviembre, Duterte conoció en persona a Putin y lamentó lo que consideró como hipocresía e "intimidación" por parte de Estados Unidos y sus aliados.

 

Desde su llegada al poder en junio pasado, el presidente filipino ha declarado sus intenciones de adoptar una política ‘independiente’ de los intereses de Washington, hecho que ha tensado la histórica alianza de su país con EE.UU., su antiguo colonizador.

En esta misma línea, Duterte le lanzó un ultimátum a Washington para que retire sus tropas del territorio de su país hasta el 2022 y le pidió que “se olvide” del acuerdo militar y defensivo bilateral firmado en 2014, que facilita la presencia estadounidense en el mar de China Meridional.

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