• Bombas de racimo
Publicada: domingo, 3 de mayo de 2015 7:51
Actualizada: domingo, 3 de mayo de 2015 10:34

El Observatorio de los Derechos Humanos (HRW, por sus siglas en inglés) ha acusado este domingo a Arabia Saudí de utilizar bombas de racimo durante sus ataques aéreos contra Yemen.

Estas armas nunca deberían utilizarse bajo ninguna circunstancia", ha denunciado Steve Goose

“Estas armas nunca deberían utilizarse bajo ninguna circunstancia”, ha denunciado el director de armas del citado ente, Steve Goose, mientras ha asegurado que estas habían sido utilizadas en zonas cercanas a aldeas, por lo que ponen “en peligro” a la población civil.

Director de armas del HRW, Steve Goose.

 

El HRW asegura que su acusación está basada en “pruebas creíbles”, entre ellas imágenes y vídeos, que evidencian el empleo de este tipo de bombas, tal es el caso de la provincia de Saada, situada en el noroeste de Yemen.

Al evocar que el uso de las bombas de racimo es prohibido, puesto que perjudica a la población civil, ha advertido a Riad, como agresor y a EE. UU., como proveedor, de que se enfrentan a las críticas de la comunidad internacional.

En su comunicado, el HRW ha explicado que al lanzarlos, algunos armamentos no explotan, por tanto se convierten en minas terrestres, las mismas que pueden causar daños a los civiles.

Las fotografías subidas en las redes sociales por los residentes de Saada muestran la zona en la que cayeron estas bombas de racimo. En la mencionada región hay una aldea con más de cinco mil habitantes.

No es la primera vez que Riad se enfrenta a esta acusación; la médica yemení Iman Abu Hadi aseguró que durante su estancia un hospital en Saná, capital yemení, vio a los heridos en estados catastróficos, quienes aparentemente habían sufrido los impactos de las armas prohibidas.

Ante estas acusaciones, Arabia Saudí sigue negando el empleo de cualquier arma prohibida contra Yemen. “No estamos usando bombas de racimo en absoluto”, había alegado el portavoz militar saudí, el general de brigada Ahmad al-Asiri.

En este contexto, el Observatorio de los Derechos Humanos ha podido identificar el modelo de estas bombas; se tratarían de CBU-105, que dispersan cuatro submuniciones 10-BLU-108 cada una. Estas son capaces de destruir un vehículo armado.

Submuniciones BLU-97/B no explotadas en provincia yemeni de Saada.

 

El pasado 26 de marzo, Arabia Saudí comenzó una ofensiva aérea contra Yemen sin la autorización de las Naciones Unidas, pero con luz verde de EE.UU., en un intento por restaurar en el poder al expresidente fugitivo Abdu Rabu Mansur Hadi; un fiel aliado de Riad.

Al menos 3512 muertos y 6189 heridos es, hasta el momento, el saldo de los bombardeos de Arabia Saudí contra Yemen, de los cuales unos 492 son menores de edad y otras 209, mujeres, informó el pasado lunes un instituto pro derechos humanos en Yemen.

Ciudadanos yemeníes cargan el cuerpo de una de las víctimas de la ofensiva saudí en la ciudad capitalina de Saná.

 

Por su parte, los yemeníes han protagonizado varias marchas en condena de los bombardeos saudíes y en rechazo a la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) que impone un embargo de armas contra el movimiento popular yemení de Ansarolá.

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