El paso más importante en la frontera más activa del continente, la de Colombia y Venezuela, sigue cerrado por decisión del Gobierno de Nicolás Maduro para repeler el contrabando y la violencia.
El Gobierno de Juan Manuel Santos no ahorra críticas a la medida y en dos semanas de conflicto no se había logrado acercar posiciones. Hasta ahora, los cancilleres de Argentina y Brasil llegaron primero a Bogotá, la capital de Colombia y luego aquí, a Caracas, la capital de Venezuela, donde se entrevistaron con el vicepresidente ejecutivo de Venezuela.
La mediación de los cancilleres Héctor Timerman de Argentina y Mauro Veira de Brasil busca tender canales de diálogo que hasta ahora no existen. Primero fracasó una gestión de la Organización de Estados Americanos (OEA), por oposición de Venezuela y otros países; luego, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) tampoco acercó posiciones, esta vez por el rechazo de Colombia.
En el encuentro en Caracas, los cancilleres conocieron de primera mano los efectos que el conflicto interno en Colombia provoca en la economía y la sociedad venezolana.
Nicolás Maduro pidió a Juan Manuel Santos un encuentro “cara a cara” y el mandatario colombiano lo aceptó con condiciones que todavía no tienen respuesta de Venezuela.
Marcos Salgado, Caracas
akm/msf
