• Un caza estadounidense realizando bombardeos
Publicada: viernes, 27 de febrero de 2015 2:17

Al menos nueve civiles perdieron la vida el jueves a causa del ataque aéreo de la llamada coalición anti-EIIL (Daesh, en árabe) en la provincia occidental de Al-Anbar.

Fuentes cercanas al Gobierno estadounidense alegan que estas ofensivas tenían como blanco miembros de Daesh y otros grupos terroristas, sin embargo, solo perecieron civiles, hecho que pone en tela de duda los verdaderos objetivos de Estados Unidos y sus aliados.

También, ha habido reportes que evidencian la presencia del cabecilla del EIIL, Ibrahim al-Samarrai, en la región bombardeada por los aviones de la llamada coalición.

El pasado 13 de diciembre, los funcionarios de seguridad citados por el portal iraquí de noticias ‘Bas News’ informaron de que en un ataque de los aviones de la coalición en la localidad de Hit, en Al-Anbar, 16 civiles miembros de una misma familia han perdido la vida.

Desde el comienzo de las ofensivas estadounidenses en Irak y Siria, las autoridades de los dos países han reiterado en múltiples ocasiones que las agresiones aéreas de la mencionada coalición no han dado resultados y, en ocasiones, han dañado o destruido las infraestructuras y objetivos civiles.

Por su parte, el presidente de la Comisión de la Seguridad y Defensa del Parlamento iraquí, Hakem al-Zameli, reveló el jueves que los helicópteros tipo Apache estadounidenses lanzan alimentos y armamentos a miembros de grupos terroristas, como Daesh.

Al-Zameli aseguró que tiene todas las pruebas necesarias que inculpan a EE.UU. y sus aliados de la coalición.

Durante los últimos meses, medios de comunicación y funcionarios sirios e iraquíes revelaron y condenaron la ayuda que EE.UU. ofrece en secreto al grupo EIIL, autor de masacres y violencia en la región.

Este acto paradójico pone en entredicho la seriedad de EE.UU. y sus aliados respecto a la lucha contra el terrorismo, puesto que los grupos extremistas, entre ellos Daesh se reforzaron durante los últimos años con ayuda financiera de países como Turquía, Arabia Saudí y Catar que buscaban derrocar el Gobierno sirio con el respaldo de los terroristas.

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