Según explicó la portavoz de ACNUR, Melissa Fleming, el personal de la agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha recibido testimonios de "casos de niños que han mantenido sexo de supervivencia para pagar a los traficantes con el fin de continuar su viaje, bien porque no tenían dinero o porque habían sido robados".
"Los menores no acompañados pueden ser particularmente vulnerables, ya que carecen de la protección y el cuidado de un adulto", subrayó, incidiendo en que "además pueden ser puestos bajo detención en algunos países, junto con adultos, lo que supone un enorme riesgo para ellos".
También se enfrentan a un creciente riesgo las mujeres migrantes y refugiadas que viajan por Europa solas, "a veces por la noche, junto a rutas inseguras o que se quedan en lugares que carecen de la seguridad básica".
"Muchos centros de recepción están superpoblados y carecen de la luz adecuada y de espacios separados para mujeres solteras y familias con hijos", lamentó la portavoz.
Los menores no acompañados pueden ser particularmente vulnerables, ya que carecen de la protección y el cuidado de un adulto", subrayó la portavoz de ACNUR, Melissa Fleming.

En este sentido, ACNUR ha pedido a los gobiernos de los países europeos que "adopten medidas para garantizar la protección de mujeres y niñas", lo que pasa entre otras cosas por facilitar "instalaciones adecuadas y seguras de recepción". Igualmente, ha pedido que se busquen alternativas a la detención de menores.
El pasado viernes, esta agencia de la ONU pidió a la Unión Europea (UE) el rápido establecimiento de centros de recepción para solicitantes de asilo que siguen llegando a Grecia huyendo de la guerra en Siria, Irak y Afganistán.
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