“Estamos preocupados (de que Al-Zakzaky tal vez no siga vivo). Queremos un médico para hablar con él, en quien podamos confiar”, escribió el jueves la agencia de noticias Sahara Reportes, con sede en Nueva York (EE.UU.), citando al hijo del clérigo nigeriano.
Estamos preocupados (de que Al-Zakzaky tal vez no siga vivo). Queremos un médico para hablar con él, en quien podamos confiar", dijo el hijo del clérigo nigeriano Ibrahim al-Zakzaky.
La agencia de noticias añadió que la familia de Al-Zakzaky tampoco ha podido conversar con funcionarios que han tenido contacto con el clérigo chií.
Tras destacar que es el único hijo restante del clérigo, después de que tres de sus hermanos fueran asesinados en un asalto de las fuerzas nigerianas, expresó su preocupación por los informes sobre las fosas comunes que mantiene escondidas el Ejército del país africano.
Por su parte, el jefe de Estado Mayor del Ejército de Nigeria, el general Tukur Buratai, informó que Al-Zakzaky ya no está bajo la custodia del Ejército.
“En cuanto al paradero del líder chií, no está en nuestra custodia; ha sido entregado a las autoridades apropiadas”, señaló el jueves Buratai.

Soldados nigerianos irrumpieron domingo en la residencia de Al-Zakzaky en la ciudad norteña de Zaria, lo detuvieron y, también, mataron a un número de sus seguidores, entre ellos sus hijos y su esposa.
Su arresto provocó diversas manifestaciones en el país africano, las cuales fueron reprimidas brutalmente por la Policía.
Varios países y movimientos islámicos han condenado el ataque de militares nigerianos contra musulmanes chiíes, entre ellos, el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) solicitó el jueves el inicio de investigaciones detalladas y claras para conocer las causas y castigar a los responsables.
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