• Agentes de policías se preparan para un enfrentamiento con hombres armados, Kumanovo, en Macedonia.
Publicada: domingo, 17 de mayo de 2015 7:27

Rusia aseguró el sábado que EE.UU. y sus aliados occidentales están detrás de la reciente violencia desatada en Macedonia, en un intento por desestabilizar este país balcánico.

Es más que evidente que la amenaza de caos en los Balcanes, una región que aún no se ha recuperado de la sangría de los 90, viene de fuera.

“Es más que evidente que la amenaza de caos en los Balcanes, una región que aún no se ha recuperado de la sangría de los 90, viene de fuera”, destaca el comunicado de la Cancillería rusa.

La nota, en concreto, se refiere a los choques registrados el pasado 10 de mayo en Kumanovo, situado al noreste de Skopje (capital de Macedonia) entre las fuerzas de seguridad y presuntos miembros de un grupo armado albanés. La jornada se saldó con la muerte de 22 personas.

El comunicado hace alusión además a la información publicada por los medios de Serbia sobre la detención de un ciudadano de Montenegro vinculado a los “extremistas albano-kosovares” en Macedonia en relación con los citados acontecimientos.

Todo lo ocurrido “es una prueba clara de los planes lanzados desde fuera para hacer saltar por los aires la situación política en este país (Macedonia) e intentar lanzarlo al abismo de las revoluciones de colores”, subraya.

Un hombre vigila desde la terraza de su casa dañada después de los enfrentamientos entre Policía de Macedonia y un grupo armado en la ciudad de Kumanovo

 

Según insiste la nota, son los países occidentales los que dirigen los escenarios más catastróficos en la zona, pero no se involucran en ellos, sino que “prefieren que sean otros los que los provoquen”.

El Ministerio ruso de Asuntos Exteriores enfatiza que los países que son títeres de los occidentales son aparentemente seducidos por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), para después advertir sobre la posibilidad de que Macedonia se convierta en otra Ucrania.

Macedonia, que busca su adhesión a la Unión Europea (UE), se hunde en una crisis política. La oposición y el Gobierno se acusan mutuamente de una deliberada intención para desestabilizar el país.

De igual manera, los ciudadanos de Skopje y ocho ciudades más de Macedonia salieron el pasado 8 de mayo a las calles para celebrar masivas protestas por la presunta brutalidad policial empleada durante las celebraciones posteriores a las elecciones parlamentarias en 2011.

Las protestas comenzaron el pasado 5 de mayo, horas después de que el líder de la oposición, el socialdemócrata Zoran Zaev, acusara al primer ministro Nikola Gruevski de ocultar los detalles del asesinato de un manifestante en junio de 2011. Los descontentos exigieron la renuncia del premier. Para hoy domingo, está prevista otra manifestación de la oposición.

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